Lanzamos Kiia: agentes de IA para el trabajo de todos los días

Lanzamos Kiia: agentes de IA para el trabajo de todos los días

17 de Octubre del 20263 minIA, Agentes, Consultoría

Hoy quiero compartir un proyecto propio: lanzamos Kiia, nuestra agencia de agentes de inteligencia artificial para empresas.

Si leés este blog, conocés mi interés por construir software y por incorporar IA al desarrollo. Acá compartí cómo trabajo con agentes de programación, con sus ventajas y las dificultades de coordinarlos. Con Kiia quiero llevar esa conversación al trabajo que ocurre en otras áreas de una empresa: qué tarea necesita ayuda, a qué información debe acceder un agente y cómo comprobamos que hizo lo correcto.

Me entusiasma poder darle un espacio propio a ese trabajo y presentarlo por acá.

Qué queremos construir

En Kiia creamos agentes que se conectan a las herramientas que una empresa ya utiliza y ejecutan tareas dentro de un proceso definido. El punto de partida puede ser un CRM, una base de datos o la documentación interna. Lo importante es saber qué resultado necesita la persona que está del otro lado.

Imaginá un reporte comercial que exige revisar oportunidades en el CRM, cruzarlas con los cobros y preparar un resumen para el responsable de ventas. Un agente podría reunir esa información y entregar el reporte en el canal que usa el equipo. Antes habría que acordar qué fuentes consultar, cómo tratar los datos incompletos y quién revisa las diferencias.

Ese ejemplo es ilustrativo. Cada implementación depende de los accesos disponibles y de las reglas de la empresa. Que dos herramientas tengan una API todavía deja bastante trabajo por resolver.

Empezar por un proceso concreto

Mi preferencia es empezar con una tarea frecuente cuyo resultado podamos revisar. Eso nos permite comparar el trabajo antes y después del piloto, entender las excepciones y decidir si conviene ampliar el alcance.

También implica elegir la solución según el problema. Puede alcanzar con una integración entre sistemas o con una automatización de reglas fijas. Cuando hace falta interpretar información o trabajar con documentos, evaluamos dónde tiene sentido incorporar IA.

En nuestra metodología de trabajo explicamos cómo mapeamos el proceso, verificamos los permisos y validamos un piloto que se pueda detener. Dejamos visibles las restricciones que todavía faltan comprobar. Prefiero resolver esas preguntas temprano a descubrirlas cuando el equipo ya depende del flujo.

La gente que va a usarlo

Una parte que me importa especialmente es qué ocurre después de la entrega. Alguien tiene que saber cómo revisar lo que hizo el agente, atender una excepción y pausar el proceso si algo falla.

Por eso el alcance también debe incluir responsables y documentación. Los pasos sensibles pueden requerir aprobación humana; el nivel de autonomía se acuerda con el equipo. La herramienta tiene que encajar en esa forma de trabajar y respetar los límites de acceso a los datos.

Una invitación

Si tenés un proceso que hoy depende de pasar información a mano entre herramientas, me gustaría conocerlo. En la web de Kiia podés agendar una conversación para revisar qué se podría conectar y qué necesitaríamos verificar primero.

Y si conocés a alguien que está evaluando incorporar agentes de IA a su empresa, compartirle este lanzamiento es una buena forma de ayudarnos a dar a conocer la agencia.